Hoy la has visto sola en un bar

Hoy la has visto sola en un bar, con la profundidad de sus cabellos
castaños cayendo sobre su delicado y pálido cuello. La ves, y la
inmensidad de sus resplandecientes ojos cafes hacen retroceder la
perversa intención de tus afilados dientes.
Con un gabán negro y el rostro calmo, te has colocado al otro extremo
de la barra. La observas, la contemplas como jaguar en celo al
acecho. Ella hace un ademán conocido de Coger un cigarrillo y tú como
predador experto en estas lides de la seducción, aprietas el
encendedor raudo en sus carnosos labios.

Ella sonríe irónicamente y tú piensas que en mil años de vida por los
reinos de las tinieblas

no has visto algo tan espléndido y maravilloso como el florecimiento
de aquella bella

Sonrisa extendida como flor de loto en sus rojos labios. Aquella
sonrisa que te ilumina en

Tus largas noches solitarias como un concierto de estrellas en la
noche por estas calles frías de neón.

La acompañas a los bosques.”La Amistad es una trampa”.
La literatura escandinava, la música gótica, Baudelaire, el culto sin
reservas al crepúsculo son los inclaudicables pactos que los unen y
sus interminables pláticas en la inmensidad de la noche, alrededor
de una entrañable taza de café, sus tardes recorriendo los nenúfares
y las fuentes protegidos por la espesura de los bosques inmortales,
allí donde no ingresa jamás la luz abrasadora del diáfano sol.
Hoy a los pies de los rayos de la luna nosferatu te has atrevido a
tocar el cielo y la has besado.


Poema Hoy la has visto sola en un bar - Leo Zelada